Hay momentos que terminan formando parte de cualquier escapada: empezar el día sin prisas, alargar una conversación o encontrar lugares que invitan a quedarse un poco más.
Su sala de desayunos también forma parte de esa historia. Su arquitectura conserva elementos con personalidad propia, como los grandes arcos que siguen recordando el carácter histórico del edificio y que convierten un momento cotidiano en un espacio con identidad propia. Los desayunos son también una pausa antes de salir a descubrir la ciudad, un momento para empezar el día con calma y disfrutar de una experiencia que acompaña el ritmo del viaje.
Chapter 8, con acceso independiente a través de la zona monumental del edificio, nace dentro del antiguo Palacio de los Duques de Medinaceli como un espacio donde gastronomía, diseño y memoria conviven de forma natural. Un Oyster & Wine Bar que recoge el alma del edificio y la transforma en una propuesta creativa y sensorial. Su nombre tampoco es casualidad, Chapter 8 representa precisamente esa idea de seguir evolucionando y abrir nuevos capítulos dentro de la historia del hotel.